Los estudios relacionan ser víctima de acoso escolar o ser agresor con el bajo rendimiento escolar.
El coraje es fuego y el abuso y el maltrato es humo.
Benjamin Disraeli.
En los centros educativos existe una preocupación social ante las conductas violentas entre iguales de manera directa y a través de las tecnologías.
Tenemos un problema de bullying y ciberbullying que nuestra sociedad puede solucionar, ¿en el aula? ¿en casa? ¿la sociedad?
Autores como Olweus (1999) considera que «un estudiante está siendo intimidado cuando un estudiante o grupo de estudiantes le dice cosas mezquinas o desagradables, se ríe de él o ella, le ignora, le excluye de su grupo de amigos, le golpea, le empuja, cuenta mentiras sobre él».
El bullying se puede manifestar de forma física, verbal, social y psicológica , aunque en todas estas formas afectan psicológicamente al alumno.
El ciberbullying o ciberacoso es definido por Belsey (2005) como «el uso vejatorio de algunas tecnologías de la información y de la comunicación»
Los niños que son víctimas de actos violentos o son testigos de actos violentos aprenden conductas inapropiadas , pensando que la ley del más fuerte es lo que vale o adoptan un papel de víctima en situaciones futuras.
Rendimiento académico de la víctima y del agresor.
Al explorar la relación entre el bullyin g y el rendimiento académico , diferentes estudios observan que las situaciones de acoso escolar hacen que alumno llegue a ausentarse del centro por temor al maltrato recibido, obstruyendo así un buen resultado académico.
Las víctimas muestran autoestima negativa, desconfianza, inseguridad, falta de confianza, irritabilidad y falta de concentración y dificultades escolares ante estas situaciones.
Víctimas
Las víctimas se muestran inseguras y aisladas en un medio como la escuela, donde deberían encontrarse seguros en sus relaciones sociales pero llega a convertirse en un ámbito de alerta constante.
El estudio PISA revela que un 18,7% de los encuestados dijo haber sufrido bullying alguna vez. Y existe una relación directa entre este fenómeno y el bajo desempeño académico de los alumnos.
De acuerdo al informe esto se debe a que los jóvenes afectados se sienten más inseguros y aislados , y están en un constante estado de guardia que los lleva a sufrir ansiedad y estrés.
Agresores
Algunos estudios sobre actitudes hacia la escuela y rendimiento escolar muestran que estos suelen tener una actitud negativa hacia la escuela y el profesorado (Nalsen, Craig, Overpeek, Daluja, Ruan, 2004), y peor rendimiento escolar que las víctimas.
Los agresores al prestar menor atención en el aula , crean tensiones entre los alumnos , generan conductas disruptivas y tienen comportamientos de indisciplina.
Sin embargo las víctimas con rendimiento medio-bajo tienen una actitud hacia la escuela más positiva (Cerezo, 2011).
Aunque en ocasiones, la propia situación de víctimas aumenta el riesgo de fracaso y absentismo (Perren y Alsaker, 2006).
Existen muchos cortos relacionados pero espero que este os haga reflexionar sobre esta problemática actual, así como las consecuencias que pueden aparecer en el futuro de nuestra sociedad.



